EN MEMORIA DE JUAN MARTINEZ

Recibiendo el estadal de la Virgen de la Estrella de manos de la Hermana Mayor de la Cofradía



* Si alguien desea añadir alguna carta a las ya enviadas puede enviarla a la dirección (e-mail o postal) de esta Delegación.

"La familia de Juan Martínez nos agradece a Pastoral Penitenciaria las cartas y llamadas por teléfono que han recibido de acompañamiento en su dolor y de reconocimiento a los valores de su hijo y hermano.
Creemos que con estos gestos somos fieles a una de las tareas que Jesús, nuestro Maestro, nos encomendó a sus discípulos: Estar al pie de las cruces, donde abunda el dolor. Y lo hacemos de todo corazón y sentimientos.
En estas páginas no sólo recogemos lo que estamos haciendo el equipo de Pastoral Penitenciaria, sino lo que vemos en los corazones de quienes cumplen condena de prisión y de sus
familiares."
Os adjuntamos la carta que nos envía su hermana Katia:
Hola a todos !!!
Soy Katia, la hermana de Juan, Juan Martínez, Juanito como nosotros cariñosamente le llamábamos, Alaminos, y tantos otros apelativos para una persona que de verdad se podría haber llamado Ángel. Porque lo era, era un ángel y estoy segura que por tanto nos ve desde el cielo.
Quiero agradeceros a todos los que le habeis conocido, incluso a los que no, pero de algún modo sabeis de él, vuestro apoyo, vuestra despedida tan calurosa. MUCHAS GRACIAS A TODOS, los que en algún momento de su vida le habéis ayudado, le habeis comprendido y le habéis aportado un rayito de luz en su vida. Gracias a Jose Luis Cejudo en especial que ha sabido ver la grandeza de mi hermano.
Juan era un alma libre, un alma pura, algo inocente para este mundo en el que vivimos, demasiado idealista, irradiaba bondad, todo corazón, daba todo lo que tenia, ayudaba a todo el mundo, casi tanto que se olvidaba de si mismo, de buscar su propia felicidad, pero asi ha sido. Yo que soy su hermana mayor no puedo aceptar esta pérdida pero prefiero recordar su sonrisa, sus bromas, su corazón y sus ganas de vivir...
Este es un homenaje a mi hermano, una de las mejores personas que me han rodeado, y es un homenaje a las personas que como él han sido victimas de la injusticia, la maldad, el egoísmo y el malhacer de otros. SE MERECIA MAS DE LO QUE TENIA, pero tampoco él perseguía los bienes materiales.
DEDIQUEMOSLE NUESTRO RECUERDO Y ESPEREMOS QUE AHORA SEA FELIZ DE VERDAD. GRACIAS A TODOS LOS QUE LE QUEREMOS
Katia Martínez Gómez 29/09/09

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Felicitacion que dirigió Juan a un amigo en el día de su cumpleaños:
"Trata de pensar en algo agradable de tu vida y verás la diferencia que existe entre estar triste y alegre. ALÉGRATE, que tu mismo tienes la llave de tu futuro éxito. Nadie más. FELICIDADES"
Juan Martínez
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Esta carta-poesía se la envió Juan a un amigo que estaba pasando un mal momento y al que se le había muerto su madre recientemente




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El viernes, día 4 de septiembre, algunos miembros del equipo de esta Delegacion nos reunimos en Úbeda con la familia de Juan Martínez, además para celebrar con ellos el funeral para pedir a Dios su descanso en el cielo. Allí estábamos con él, con su madre y con sus hermanos, amigos de Martos, Navas de San Juan, Guarroman. Jaén y profesores y alumnos de la Escuela Universitaria S.A.F.A. de Úbeda.
Allí estábamos porque lo queríamos y habíamos sido queridos por él, porque con él habíamos vivido grandes momentos de fe, de alegría, de convivencia, de lucha..
En la misa funeral el grupo de Navas de San Juan leyó una lectura del Apocalipsis que precisamente habíamos leído en la misa celebrada en el santuario de la Virgen de la Estrella, en la que participó JUAN; en ella se hablaba de "un mundo nuevo donde no hay llanto, ni luto, ni dolor... un mundo nuevo, porque este mundo viejo ya había pasado para JUAN".
Al terminar la celebración, una profesora de S.A.F.A. leyó un breve escrito.


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Úbeda, 2 de septiembre de 2009

Conocimos a Juan en un momento realmente difícil de su vida. Aún así, se nos mostró como alguien amable, simpático, educado, sensible, cariñoso, comprensivo, sincero, responsable, solidario, humilde, agradecido, capaz de valorar lo positivo de las personas y con una gran inquietud por superar sus problemas, por mejorar, por mantener viva la ilusión que nos sostiene ante las dificultades...

En los pocos ratos que compartimos con él se abrió a nosotros y nos alegró con su compañía, creándose un lazo afectivo que le hizo ganarse un hueco en nuestro corazón. Por eso hemos sentido mucho que se vaya de nuestro lado, pero sabemos que Juan siempre va a perdurar en nuestro recuerdo, como alguien a quien mereció la pena conocer.

Nos unimos a vosotros en la tristeza, pero con gratitud y esperanza.

Recibid un sincero abrazo de los voluntarios y voluntarias de la Escuela de Magisterio SAFA.



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Jaén 2 – de Septiembre de 2009


Amigo y Compañero de tus amigos, me doy cuenta de una cosa:
Pienso que la mayoría de nuestros males actuales, de nuestras insatisfacciones, vienen de las ideas que nos han inculcado, que hemos aceptado como incuestionables, y nos han llevado a una forma de vivir insatisfactoria, de la que no sabemos cómo salir; o de la que tenemos miedo de salir.

Señor Dios mío, si he actuado mal, en Ti, busco refugio, sálvame de todos mis perseguidores, líbrame.
¡Un amigo y compañero, de tantos, pero sincero!

Mi más sentido pésame para todos ustedes, su familia.

Juan M. Alba

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Soy tu compañero Antonio Jesús, te deseo con todo mi corazón que estés en un sitio mejor.

Juan, tu has ayudado a muchas personas, tu eras sin duda bueno. Te gustaba ayudar a los demás, no habrá otro como tú.

Desde aquí quiero mandar a tu familia mucho apoyo y decirles que tenían un hijo fenomenal, bueno, y no sé que más calificativos. Tenías un don especial para los demás. Cada vez que jugamos al fútbol, nos acordamos mucho de ti.

A tu familia, le quiero decir: ¡Ole y Ole! con el hijo y la persona que eras y sigues siendo, en el corazón de nosotros.
P.D. = Juan que descanses en paz
P.D. = Familiares, lo siento con dolor. De él me ha quedado, la ayuda que prestaba a mucha gente.
Un fuerte abrazo. Lo siento.
Juan te llevo en el corazón.

Antonio Jesús Molina Fernández

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Compañero y amigo Juan: Te dedico estas letras para que donde te halles; seguro que será en un sitio mejor que éste, puedas ver que no te he olvidado y sigo agradeciéndote lo mucho que me has ayudado.

Yo que tengo fe en Dios y creo que hay una vida después de esta, no te digo adiós, solo hasta mañana. Ahora puedes descansar, te lo mereces.

A ustedes familiares de mi compañero y amigo, les digo que han tenido el privilegio de tener como hijo, sobrino, etc. a una de las mejores personas que en mis treinta y tres años de vida, he tenido la suerte de conocer. Les digo que en mi corazón y en mi mente, su hijo está vivo al igual que en el de muchos más compañeros que le conocieron.

La gran persona que ha sido Juan, es la causa de la huella que ha dejado al marcharse de este mundo en todas las personas que hemos participamos en su vida, de una forma u otra. Solo me queda decirles que su pena, aunque no puede compararse con la nuestra, sí que es compartida y de corazón lo sentimos mucho.
Mi más sentido pésame para todos ustedes, su familia.

Un amigo y compañero
Felix Muñoz Martines


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Querida familia: Quero mandaros este pésame, de un compañero, JUAN. Esto que habéis vivido no sea en vano, hay que seguir luchando por la gente que lo necesita, y poner fin a todo mal amenace la vida humana.
Hasta siempre… Descanse en Paz.

Fernando




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Querido Juan:Según me cuentan, eras una persona excelente, cariñosa, humilde, amable, responsable de tus cosas; amigo de tus compañeros, prestándoles todo tu apoyo para que hicieran bien las cosas como tú las hacías.

Me hubiera gustado conocerte, jugar contigo al fútbol, sé que te apasionaba. La vida sigue y tú estás allí arriba donde están las personas buenas.

Yo escribo esto con todo mi corazón y respeto hacía ti y tu familia. Mi más sentido pésame. Aunque no te he conocido, te respeto y llevo su dolor en mi corazón.
DESCANSA EN PAZ "COMPAÑERO"

Manuel Rosales del Peral

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Con el grupo de amigos de Navas de San Juan




Con un grupo de amigos de la delegación de Jaén


















































































TRES DIAS Y DOS NOCHES

El pasado día 19 de junio, viernes, a las 9’30 de la mañana salíamos del Centro Penitenciario de Jaén once internos, dos funcionarios y el Delegado de Pastoral Penitenciaria hacia La Carolina para pasar el fin de semana en una casita que nos dejaba el equipo de Cáritas de la localidad.
La Iglesia de Jaén, a través de la Delegación de Pastoral Penitenciaria, les iba a ofrecer a estos hermanos nuestros tres días diferentes, que rompían la monotonía de la vida carcelaria a través de gestos tan normales para los que vivimos en libertad como estos:
- Mientras se organizaban las habitaciones, un grupo se fue al supermercado a comprar lo necesario (y lo “superfluo”) para la comida primera: sandía y melón, pollos asados con pimientos, granizada de limón…
- Baño en la piscina, juegos, saltos sin trampolín… Antes nos habíamos tomado unas gambas al pil-pil picantes con sus ajitos y perejil,
- Cine de medianoche en el porche de la casa, ¡a la intemperie hasta las dos de la madrugada!
- Comida en platos, ¡sin bandejas! Y después café, chupito (sin alcohol) con hielo, dulces de Guarroman, celebración de varios cumpleaños con soplo a las velas
- Dormir en una casa sin cerrojos
- Y tantas experiencias diferentes al horario y tareas de la prisión
Si el lector de esta crónica no ha pasado por estar preso, no entenderá la alegría que cualquiera de los internos experimentó ese primer día y los otros dos siguientes.
EL PRIMER DIA, después del baño, la comida y el café, por la tarde visitamos, acompañados por la H. María Dolores, los talleres de carpintería y metalurgia que mantiene Cáritas local; los monitores de sendos talleres nos explicaron el funcionamiento de las máquinas y nos hicieron alguna demostración de lo que allí se hace; pero, sobre todo, nos explicaron la función social desarrollada con los chicos y chicas que acuden para aprender un oficio.
La cena del primer día no la hicimos solos, nos visitaron bastantes miembros del equipo de Pastoral, ellos traían la comida y la fraternidad nosotros poníamos los manteles, platos, vasos y también nuestra fraternidad. En total nos juntamos treinta y tantos en torno a la mesa, que terminó con la celebración de la Eucaristía casi a la media noche.
EL SEGUNDO DIA la mañana estuvo ocupada por la marcha a La Aliseda; bueno, por equivocación del guía fuimos hasta el empalme de Santa Elena. Al regreso, ¡cómo agradecimos el baño, los chorizos a la brasa, los helados, la siesta, la sombra!
Pero nos quedaban fuerzas para asistir a la presentación de “El Rally de La Carolina”. Cansados pero contentos nos volvimos a la casa para cenar unas hamburguesas compradas en el pueblo y algo más. Y para terminar, cine en el porche y baño nocturno y helado.
A la hora de acostarnos, era la última noche, jugamos como niños. Eran las tres de la madrugada, pasadas.
AL TERCER DIA sí estábamos cansados; después de un generoso desayuno tuvimos una larga tertulia y juegos debajo de una frondosa higuera. El aperitivo nos los tomamos junto a la piscina, incluso alguno se metió en el agua con el vaso y los pinchitos.
La comida fue una invitación de la hermana de un muchacho que el año pasado participó en esta convivencia como interno y este año nos acompañaba desde la libertad, que ya está disfrutando: sabrosas chuletas y chorizos frescos en abundancia, todo hecho en la barbacoa de la casa. De postre helados exquisitamente preparados por uno de nosotros y granizado de limón con unas gotas de mora. A la comida se sumaron tres amigos que pasaron una temporada en “Jaén II”.
En el tiempo de la comida estuvimos hablando por teléfono con amigos que disfrutan ya del tercer grado o de la libertad, o que estaban de permiso ese fin de semana en sus casas, nos pasábamos el teléfono de unos a otros como pasaba el pan o el melón. Era la misma mesa donde la noche anterior estuvimos cenando con los miembros de Pastoral, donde celebramos la misa, y que ahora, a través del teléfono, se extendía más allá de los estábamos allí sentados, la mesa se hacía universal.
LA IGLESIA CON LOS PRESOS. Todas estas historias han sido posibles porque la Iglesia se ha volcado con ellos en La Carolina. En el ofrecimiento de la casa, la limpieza rápida de la piscina, los chorizos o los pollos fritos…en los abrazos de la misa de media noche había que reconocer el amor de Dios por “los excluidos”, que nos llegaba a través de los hombres y mujeres de Iglesia, que han hecho posible tanta felicidad, algunos de ellos ni siquiera nos conocen a los beneficiarios, y sin embargo se han desvivido por regalarnos tres días y dos noches inolvidables.
¡Cuánto hemos disfrutado los que hemos vivido juntos estos días! ¡Cuánto han disfrutado quiénes han hecho posible esta convivencia! ¡Cuánto ha disfrutado Dios que habita en el cielo, pero que mira la tierra!












AL PIE DE LA VERA+CRUZ

El pasado día 26 de abril, domingo, la Delegación de Pastoral Penitenciaria en colaboración con la Cofradía de la Vera Cruz de Baeza, organizó una salida programada con internos del C. P. Jaén II a esta bella ciudad.
La mañana, tras el desayuno en una cafetería de la localidad, se dedicó a conocer algunos de los monumentos y calles aledañas a la Catedral. Dos voluntarios de la Delegación hicieron de guías, ilustrando el paseo turístico con datos sobre la historia de la ciudad y el arte de los edificios que se visitaron.


Internos y voluntarios en la Plaza del Pópulo -Baeza-

Al mediodía nos esperaban en la puerta del templo de la Santa Cruz la Junta de Gobierno y varios hermanos y hermanas de la Cofradía de la Vera+Cruz. Juntos entramos al interior para rezar un salmo ante las imágenes de la Virgen de la Aurora y del Cristo de la Vera Cruz.


D. Mariano Cabezas, Capellán y D. Fernando Lucena, Hermano Mayor


Más tarde fuimos a la casa de la Hermandad donde los cofrades nos mostraron el valioso museo histórico artístico de la Cofradía. Tras esta visita, nos reunimos para comer, como una gran familia que desea festejar un encuentro.
La comida la prepararon las familias de la cofradía, toda ella estuvo llena de cercanía, buen humor, anécdotas, ¡cómo se valoraba lo rico que estaba todo! Al terminar, mantuvimos una animada tertulia intercambiando las impresiones y sentimientos que en esos momentos estábamos viviendo.

Compartiendo en la comida


Participamos todos: presos, voluntarios, cofrades, funcionarios, jóvenes, menos jóvenes; como si siempre hubiésemos estado juntos, como si nos hubiésemos conocido de toda la vida. Hubo cariño, ternura, comprensión, alegría, sencillez, valor, sinceridad, transparencia y recuerdos.

Momentos del encuentro

Tanto los anfitriones como los visitantes coincidieron en que la convivencia había quitado los posibles prejuicios que se tenían previos al encuentro. Los internos no sabían cómo iban a ser recibidos, si el hecho de estar en prisión iba a suponer frialdad y recelos en los otros. Las familias que nos recibieron también ignoraban cómo eran las personas que venían.
Así lo describió una cofrade:

… cada uno expresábamos nuestros sentimientos a cerca de la experiencia que estábamos viviendo, los presos nos explicaron como era el día a día en la prisión, las dificultades que se les presentaban a la hora de su reinserción social, su situación familiar y personal, llegando incluso a la emoción en algunos momentos.

El resultado de la convivencia fue el calor de los abrazos, el interés de unos por los otros, la sinceridad en las comunicaciones y, sobre todo, los prejuicios anteriores se hicieron añicos. La convivencia tuvo su punto culminante en la celebración de la eucaristía, compartimos el pan y la oración, las preocupaciones y las alabanzas, la paz y las lágrimas de la emoción.
Un cofrade nos relata cómo revivió esta celebración:

Fue una celebración atípica para muchos de los que nos encontrábamos allí. Todos reunidos, literalmente, en torno a la Mesa del Señor, en un ambiente que permitía que todos los que allí estábamos abriéramos nuestros corazones para que la Palabra entrara de lleno y se esparciera.

Todos estuvimos de acuerdo en repetir la convivencia el año próximo.
Desde esta página invitamos al resto de cofradías de la diócesis de Jaén a que soliciten a la Delegación de Pastoral Penitenciaria este tipo de convivencia.

LOS INTERNOS DEL C.P. “JAÉN II” VISITAN LA CATEDRAL

  • LOS 1º JUEVES DE MES

Gracias a un acuerdo entre la Delegación de Pastoral Penitenciaria y el Cabildo de la Catedral, los primeros jueves de cada mes un grupo de internos del Centro Penitenciario de Jaén visitan la catedral.

Antes de la salida, don Antonio Aranda, canónigo, visita en la prisión al grupo que va a salir y le hace una catequesis sobre la reliquia del Santo Rostro.

El medio día de libertad lo comienzan desayunando churros “calentitos” en una cafetería próxima al mercado central, que visitan después del desayuno.

En la plaza de Santa María los esperan Alberto Molinero y su esposa, Pepi, ambos guías oficiales de la Catedral y voluntarios de Pastoral Penitenciaria.

Cuando pasamos al coro, si está don Alfonso Medina en el órgano les hace una explicación de los mecanismos que transforman los movimientos de pies y manos en música y les suele regalar la interpretación de una pieza de Bach.

En la capilla de Ntro. Padre Jesús nos detenemos a recibir un clavel de la imagen y a depositar primero una oración personal de cada uno y finalmente todos juntos rezamos el Padre Nuestro con las manos unidas.

Siempre guiados por el matrimonio que nos guía subimos a las galerías superiores y bajamos al museo.

La visita la terminamos en la capilla del Santo Rostro donde nos espera don Antonio Aranda para mostrarnos la santa reliquia, darnos con ella la bendición y poder besarla.

Las horas de la “salida programada” no terminan en la puerta de la Catedral, sino en un restaurante cercano para comernos unos huevos fritos con patatas y algo más.

  • Una visita especial

El pasado día 12 de febrero, la visita a la Catedral tuvo un carácter especial. El grupo que la visitaba eran los alumnos del 2º Curso de Biblia que se imparte en le Centro Penitenciario.

Directamente pasamos al coro para dar allí una de las lecciones a partir de los pasajes del Nuevo Testamento que recogen las tablas; con los evangelios en las manos ellos fueron localizando las escenas y explicándolas. Después, en el museo continuaron con los mismos ejercicios.


  • AGRADECIMIENTOS

Desde estas líneas manifestamos nuestro agradecimiento al matrimonio que nos guía cada mes, desde mayo del 2008, a don Antonio Aranda que se desplaza a la prisión las tardes del lunes, vísperas de las visitas, y nos espera en la capilla del Santo Rostro, a don Alfonso Medina que pone el toque musical, y al Cabildo en general que ha permitido esta experiencia catequética con los internos de la prisión.

Jornada de salida a los medios

video

La Delegación Diocesana de Pastoral Penitenciaria realizó una salida programada con varios internos del módulo de Respeto para conocer cómo trabajan los medios de comunicación. A primera hora de la mañana, tras pasar los controles preceptivos y acompañados de un funcionario de prisiones, acudimos a la sede de Onda Jaén TV donde recorrimos las instalaciones. Allí realizaron una entrevista distendida que se emitió aquella misma tarde en diferido.
Como los internos salieron muy temprano del centro penitenciario, era el momento para saciar el hambre matutina con un sabroso desayuno y poder afrontar con garantías la jornada. Posteriormente acudimos a Canal Sur TV donde contamos con las eficaces explicaciones de María José, empleada del ente autonómico, que nos trato con mucho agrado. Visitamos los platós de televisión, las salas de edición y los locutorios de la radio. La visita culminó con la entrega de Canal Sur de unos presentes para los visitantes.
Antes del mediodía aún tuvimos tiempo para visitar el Diario Jaén donde nos esperaba un guía que nos acompañó en un recorrido muy interesante en el que conocimos el proceso de elaboración de un periódico. También agasajaron a los visitantes con unos regalos instructivos.
Cabe resaltar que los tres medios se volcaron para enseñarnos lo mejor. Todos los internos se mostraron muy interesados en este mundo desconocido para la mayoría de las personas y demostraron su curiosidad e interés con sus preguntas.
Al mediodía fuimos a comer a un restaurante cercano del periódico en el que degustamos una suculenta carne a la brasa y donde pudimos compartir unos momentos un poco más íntimos y conocer mejor a los chicos que nos abrieron en todo momento sus corazones.
Después del convite decidimos dar un paseo por el parque de Juan Pablo II, también llamado del Bulevard, donde disfrutamos de unos instantes de descanso.
Entonces llegaron los momentos más entrañables en los que nos abrieron sus puertas las monjas de clausura de la congregación de la Religiosas Franciscanas Descalzas. Se produjo en esa media hora una conversación llena de sentimiento y sencillez mezclada por el sabor de sus dulces y del aroma del café. Este encuentro nos tocó la fibra al conocer la vida de estas monjas que decidieron poner entre ellas y el mundo unas rejas para vivir con intensidad su entrega a Dios. Ellas quisieron saber también de la vida de los chicos y de cómo pasaban el tiempo y sobre todo conocerlos mejor. Cuando salimos del salón de visitas para ir a la Capilla a orar con ellas, se palpaba en la mirada de los chicos la intensidad del encuentro.
El rato dedicado a la oración llenó de fuerza los corazones de los chicos, y de todos los que estuvimos allí, porque tuvimos la certeza de que Dios está siempre con nosotros y Él no nos abandonará.
Tras despedirnos de nuestras hermanas religiosas la expedición se dirigió al Castillo de Jaén, caminamos todos hasta la Cruz que domina la capital del Santo Reino y disfrutamos de unas vistas envidiables. Ya con la noche a cuestas tomamos unos tentempié antes de acompañar a los chicos de regreso al centro penitenciario de Jaén II.